Más de 300 años de tradición y cada día crece la devoción por la Estampillas de Esquipulas.

Por Marvin Miranda.
Punto Noticioso.Com
Un poco más de 300 años, es lo que registra la celebración de la Estampilla de Esquipulas en la finca Cunagua, jurisdicción de San Pedro de Lóvago y recuerda don William González, a los primeros propulsores que fueron sus bisabuelos a quienes por un milagro la venerada efigie llegó a su vivienda.

González contó la historia a un buen número de peregrinos, e inició hablando de un viejito que llegó a la casa de sus bisabuelos ubicada en aquel entonces cerca del ahora llamado empalme de Lóvago, entre sus manos portaba la Estampilla y en reiteradas ocasiones se la pidieron, pero el forastero les respondía: “Es lo único que me acompaña en este mundo”.

Cada que llegaba la petición el ancianito de quien no se supo el nombre, se retiraba rápidamente del inmueble y en una ocasión decidió entregar la Estampilla de Esquipulas al comprobar que la familia era católica, además, por varios días rezaron el rosario y encendían candelas.

“He comprobado que ustedes son católicos, le han encendido candelas y han rezado el rosario, entonces les voy a dar la (Estampilla) y tras recibirla, entraron al cuarto para ubicarla en un buen lugar y cuando salieron, se sorprendieron porque el viejito había desaparecido”, relató González.La peregrinación de Esquipulas, cada día toma altura en San Pedro de Lóvago y son miles de fieles que llegan a la finca Cunagua donde se ubica el santuario. Ahí, pagan promesas por favores recibidos y luego, acompañan la Estampilla hasta la parroquia de la localidad.

González uno de los mayordomo, afirma, que la pequeña imagen es muy milagrosa y a muchas personas las ha sanado de diferentes enfermedades crónicas y terminales, a otros los ha sacado de la cárcel y ahora, se bañan con agua del pozo de Esquipulas y superan toda dolencias.

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