Siguió el ejemplo de su padre, cayó preso, ahora es pastor y predica en más 40 países.

Por Alberto Cabezas Villalobos.
Especial para Punto Noticioso.Com
Enrique Molina, era hijo de un narcotraficante, según él nació en una “familia disfuncional en uno de los barrios del Sur costarricense llamado Sagrada familia.” Molina confiesa que su niñez fue muy triste, donde veía a su padre gritándole y pegando a su madre, dado que alega que su progenitor era un agresor.

Con él conversó nuestro medio de comunicación.

Entrevista.

¿Cuál era la excusa por la cual su padre golpeaba a su madre según su papa?

Un día le preguntaron a mi padre, Miguelito, ¿porque Usted le pega tanto a Florcita? y mi padre decía en su ignorancia es que yo la quiero tanto que por eso es que yo le pego.

Como para que aprendiera, es que también mi padre era un hombre como muy celoso.

Mi madre era demasiado linda, mi padre la celaba demasiado y eso acompañado del licor, de las drogas entonces lo llevan siempre a la violencia.

¿Alguna vez quiso golpear tu padre?

No solamente a mí mamá golpeaba yo recuerdo que una vez mi padre llegó un día muy borracho y nos estaba retando a pelear a mi hermano mayor y también a mí.

El licor que mi padre tenía era un licor que lo transformaba en un ser increíble.

¿Su padre estuvo preso?

Mi papá estuvo muchas veces preso, no solo una vez.

Mi madre lo metió incluso una vez por pensión porque posteriormente se separaron ellos duraron 38 años separados.

Estuvo mucho tiempo preso por robo, por licor, y por drogas.

¿A raíz de eso Usted sigue el ejemplo de tu padre?

Cuando yo estaba pequeño, yo iba a ver a mi padre a la cárcel, con mis otros hermanos y mi padre, siempre nos decía nosotros, cuando éramos niños que nosotros teníamos que ser como él, entonces cada niño por ejemplo tiene un héroe, unos tienen a Batman otros a Robin, otros Superman, al hombre elástico, para nosotros nuestro papá era nuestro héroe.

Porque a pesar de que mi padre era así mis 8 hermanos amábamos demasiado a mi papá ósea de alguna forma se llegó a ganar el cariño de nosotros.

Pero yo por digamos seguir el ejemplo de mi papá desde los 10 años ya yo fui por primera vez a un reformatorio Juvenil.

Luego de ahí me llevaron digámosle de cárcel en cárcel.

Entonces tanto así que la última vez a mí me condenaron a 31 años de prisión, por asalto a mano armada, intento de homicidio, por portar arma ilegal y porque también me escapé de la cárcel también.

Entonces, al fin, digámosle uno nunca sueña y ni piensa que al final uno va a llegar a ser en la manera , que yo me convertí, porque yo recuerdo que cuando yo tenía 18 años, me convertí en una persona indeseable, hacía mucho daño en la cárcel y fuera de la cárcel, llegue a tener muchas veces mucho dinero, placer, vicios y de todo, pero siempre había un gran vacío en mi corazón, por más dinero que yo tenía, por drogas que yo tenía, por más placer que yo tenía, siempre había un vacío tan grande, tan grande, tanto así que tres veces intente ahorcarme, tres veces me desangraba en las cuatro paredes de la celda.

Era muy maldiciente, yo maldecía el día que mi madre me trajo a este mundo, yo decía mejor me hubiera abortado cuando ella tenía 3 meses de embarazo y siempre vivía recriminando, yo era tan amargado tan amargado, que yo conocí cuando ya me llevaron a una cárcel para adultos a los 17 años, tenía un amigo mío que le apodaban fix, es decir pescadito y yo estaba en una celda de máxima seguridad donde tenían a los peores asesinos para esos días le habló de los años 74, 75 había una banda en Costa Rica, que fue muy una banda muy legendaria, se llamaba la banda de Los hijos del Diablo y yo me relacionaba mucho con ellos con todos los miembros con todos los integrantes de esa banda, eran asesinos, eran criminales y yo vi muchos asesinatos en mi permanencia en la Penitenciaría Central, yo vi mucha gente, tal vez como unos 38 presos en dos años, que los mataban.

Había códigos, había un código que era la uno que se llamaba la ley del Silencio, otro código que decía ver oír y callar, esas cosas uno no las podía quebrantar.

Yo anduve mucho tiempo cuando me llevaron a la celda de máxima seguridad el psiquiatra me dio varias ocasiones y la última vez dijo que yo era un interno con mucho deterioro social, dijo que a mí ni una reunión de espiritistas me podía ayudar, prácticamente me desahucio y yo anhelaba la muerte, tantas veces yo quise morir, traté de buscar el suicidio de tantas formas, de tantas maneras, porque sencillamente yo pensaba de que para mí la vida no tenía ningún propósito.

Pero en el año de 1977 era un día 22 de enero ese día yo me iba a escapar de la cárcel con 3 compañeros más a uno le apodaban picos, al otro le apodaban Camilo y Fernando Chinchilla Ardón que le apodaban el renco, su servidor y resulta ser de que cuando ya nos habíamos planeado escaparnos, siempre lo logramos pero lamentablemente a dos de ellos los mataron y yo pude salvar mi vida, sólo por la pura misericordia de Dios, porque yo siempre he creído de que desde antes de que yo viniera este mundo ya Dios tenía un plan específico para mi vida.

Por eso pude haber muerto apuñalado en la cárcel, pude haber muerto ahorcado, pero Dios nunca lo permitió, porque Dios sabía que al final, él iba a poder sacar algo bueno de mi vida y así es como yo prácticamente a mis 18 años decidí que ya no quería ser un perdedor , que ya no quería ser un fracasado, que yo tenía esperanza, que yo no iba a morir como los demás pandilleros, que yo no me iba a desangrar como muchos de ellos que los vi desangrando y morir.

Y fue cuando me vino la oportunidad, porque Dios es un Dios de grandes oportunidades, hay oportunidades que sólo llegan una vez en la vida, a mí me llegó esa oportunidad en el año 1977.

Yo caí de rodillas en el Centro Penal La Reforma, allí yo decidí ya no que quería ser un fracasado, decidí de que lo mejor para mí sería encontrar a Jesús y seguirlo Él y así ha sido mi vida, ya ahorita ya tengo 42 años de que Dios vino a mi vida y desde entonces contra todos los pronósticos, porque mucho me dijeron que yo de que yo no iba a poder permanecer porque yo era muy pervertido, porque yo era malo, pero hay que Dios lo puede hacer.

Él dice en San Juan 8 32: “conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” y un día me encontré con esa verdad, cuando nadie daba 5 centavos por Enrique Molina, aquel amigo mío que les comentaba que le apodaban fix, pescadito él me puso un sobrenombre me puso Olafro el Amargado porque yo nunca podía reír yo no tenía una ilusión, yo no tenía motivos por reír.

Sin embargo, hoy soy un hombre feliz, hoy Dios me bendijo con una esposa extraordinaria, ya tengo como unos 28 años de ser pastor y tengo como unos 35 años de viajar por más de 40 naciones del mundo predicando a Jesucristo visitando cárceles, visitando lugares de reclusión, hospitales universidades, etcétera

Y definitivamente sólo Dios lo pudo hacer, porque cuando nadie daba nada por mí, cuando nadie creía en mí, fue cuando Jesús se apareció y es que definitivamente Jesús tiene que ser la respuesta, aquí estamos contentos y agradecidos profundamente con Dios por todas las cosas lindas que a diario nosotros vivimos, que experimentamos y tenemos que decir como dijo el profeta de antaño Ebenezer porque hasta aquí nos ha ayudado el Señor.

¿cómo logró su mamá salir del ciclo de esa relación tóxica que tenía?

Bueno mi mamá de ella se separó de mi papá, era lo mejor porque de no haber sido así, ella hubiera sido una estadística más y sin embargo, no ella logró superar esa etapa de su vida, se separó de mi papá, pero nunca se divorciaron y antes de que mi papá muriera, mi papá vino a la iglesia donde yo soy pastor Centro de Adoración Familiar El Pan de vida, mi papá vino aquí, mi papá se convirtió al cristianismo y como unos dos años después Dios lo llamó a su presencia.

Pero antes de que Dios llamara a mi papá a su presencia, él se reconcilió con mi mamá, mi madre con él y ellos volvieron ellos volvieron, así como marido y mujer.

Pero ya mi madre cristiana, mi padre cristiano y esa fue una de las experiencias más lindas que la vida me ha permitido a mí el poder protagonizar ver después de 38 años a mi madre y a mi padre amándose mejor que el principio posiblemente.

Y eso es muy experiencia que de verdad inolvidable.

¿Como vivió con el hacinamiento que había en la cárcel?

Yo en la cárcel estuve en muchas cárceles porque me tenían de un lugar a otro lugar, estuve primero en la Penitenciaria Central en aquellos tiempos, que era la ley del más fuerte, la ley del Silencio, tuve que aprender a sobrevivir muchas veces defendiéndome, tuve que apuñalear a muchas personas, tuve que sobresalir y convertirme en un líder en la cárcel en la Penitenciaria Central, luego hubo un asesinato, mataron a un hombre que le apodaban coleta, entonces hicieron una redada y entre esos iba yo también, me querían involucrar en ese asesinato.

Luego de allí estando en las celdas de máxima seguridad como 11 meses una de las prisiones mas terribles que hay en Costa Rica, me llevaron a una Isla que fue muy famosa porque un hombre escribió un libro que se llamaba la Isla de los Hombres Solos me llevaron allí siendo muy joven.

Allí estuve bastantes meses. Luego me trajeron a la Reforma allí me tenían de un lugar para otro lugar. Hasta que la última vez que me llevaron al Centro Penitenciario la Reforma en Alajuela fue donde yo decido entregar mi vida a Cristo y desde allí Dios ha sido muy pero muy bueno, prácticamente ahora lo que hacemos es testificar.

¿Entonces Usted ayudó a la unión de sus padres siendo pastor?

Pues claro, porque lo que uno añora de niño y de joven es ver a los padres juntos.

Cuando mi papá se separó de mi mamá, yo tenía como siete u ocho años y fue muy fue muy duro, porque nosotros siempre hemos amado nuestros padres y le pedí a Dios como una petición yo le decía señor yo quisiera que tú provocaras, de que mi madre y mi padre algún día puedan volver, que no se odien tanto, porque entre ellos hubo mucho odio, muchas rencillas, mucho maltrato físico.

Y entonces dos años antes de que Dios llamara mi papá, ellos regresaron.

¿Qué recomendación de darías a los hijos de familias disfuncionales?

Bueno digamos una de las cosas que yo le diría es que no todo está perdido, es que siempre va a brillar una luz, siempre va a haber una esperanza, nada más que sea de Dios, el centro de las familias disfuncionales.

Dios puede restaurar, ¿por qué hay que Dios no puede hacer?

A él yo le he llamado por los más de 40 años en mis conferencias “El caballero del Gólgota”.

Y definitivamente eres un caballero, puede cambiar lo que no esté, puede ser que sea lo que no está, él puede hacer que éste y nada más creer en lo que dice la Palabra en Hechos Capítulo 16 verso 31 dice “cree en el Señor Jesucristo tú y yo salvaré toda tu casa”.

Yo me agarré esa promesa y yo proclamé esa palabra, viví enérgicamente esa palabra y Dios restauró porque hoy mi madre tiene 84 años, mi mamá es una mujer de Dios a sus 84 años ella predica ella evangelista ella visita las cárceles estado en varios países invitada también para predicar y mis hermanos y yo podemos decir que Dios es bueno y estamos sirviendo toda mi familia.

Todos mis hermanos, mis hermanas y Dios lo sabe, Dios los ha alcanzado, Dios ha tratado con ellos, hay algunos hermanos que ya no están, partieron a la presencia del Señor, pero murieron con el Señor.

¿Entonces lo que tiene que ser un hijo de familias disfuncionales y simplemente es orar o tiene que ser algo más en la casa?

Aparte de orar pues también tomar decisiones, porque la vida está llena de retos, de situaciones adversas.

El mensaje que Dios le dio a Elot y a la esposa del Elot y a los hijos de Elot en la antigüedad, escapa por tu vida.

Entonces los jóvenes hoy tienen que tomar decisiones, bien portantes, el estudio, por ejemplo, el estudio es algo que yo siempre en mis conferencias le recomiendo a los jóvenes, a las señoritas estudiantes sean algo en la vida, porque el estudio es muy importante, el deporte también es muy importante, el poder amar a Dios con todo el corazón, eso también es muy importante.

¿Pero que tienen que hacer los jóvenes que vienen de una familia disfuncional para que sus unan sus padres tienen que intervenir para que se unan los papás o simplemente orar?

La Biblia dice así muy puntualmente, “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los edificadores”, en ese tipo de situaciones de familias disfuncionales, ahí solamente la gracia de Dios es la que puede provocar una transformación, nada más, sólo que las personas los jóvenes le crean a Dios, pidan a Dios misericordia por sus familias, como lo hice yo.

Porque toda mi familia, mis hermanos, mis hermanas ellos conocen la palabra de Dios, también mis tíos y primos.

Entonces lo único ahí, lo más que yo le puedo aconsejar, es nada más que le crean a Dios y que paguen el precio también, porque yo tuve que pagar un precio de 14 años de orar por la salvación de mi madre y oré 18 años por la salvación de mi papá, oré por mí hermanos.

Porque al principio el primero que conoció la palabra de Dios en mi familia fue mi hermano mayor y después de mi hermano Dios me levanto a mí, pero luego mi hermano no prevaleció y yo sí prevalece entonces me convertí prácticamente en un guía de mi familia, pero con el buen testimonio, con la gracia de Dios, con la bondad de Dios puede restaurar esas familias disfuncionales, Él puede traerlas a sus pies y enseñarles el verdadero camino.

¿Para usted que representa el Museo de los Niños?

Es un lugar emblemático, lugar legendario, yo en ese lugar en carne propia vi tanta sangre, yo vi tantos muertos, yo vi a mi madre llorar, yo vi a mi padre muchas veces también implorando a mí que porque no cambiaba de vida.

A mis hermanas, a mis hermanos que me llegaban a visitar, en ese lugar es un lugar, donde me traen muchos recuerdos de cosas que uno vivió allí.

Porque allí se vivieron cosas horribles tenebrosas, bandas por ejemplo, la banda más terrible, fue la banda de los hijos del Diablo, pero después vinieron otros cuando se termino la banda de los Hijos del Diablo, surgieron otros que se llamaban los Nietos del Diablo y esos eran peores que los Hijos del Diablo.

Entonces muchos recursos, casi todos los recursos son malos, porque todo lo que había allí fue intriga, odio, sangre, asesinatos, violaciones, cosas terribles.

Pero hoy es un lugar diferente, es impresionante, como Dios de algo malo, puede sacar tantas cosas buenas, porque hoy el Museo del Niño, de hecho, a mí me tocó que inaugurarlo con doña Gloria bejarano y Rafael Ángel Calderón expresidente de Costa Rica.

Hoy sí es un lugar que cuando uno visita, esas celdas pasadizos, uno siente unos escalofríos, porque hay hubo mucha sangre y mucho derramamiento, muchas vidas, pero bueno hoy, la gracia de Dios está en este lugar, porque hoy los niños están aprendiendo cosas lindas allí, es impresionante como Dios puede convertir de algo que fue tan malo en algo tan bonito.

¿Entonces en dicha cárcel tuvieron relaciones de hombres con hombres y allí hubo violaciones de ese tipo?

A sí, eso siempre, son todos lados penitenciarios.

Allí está la ley del más fuerte, ahí había pandillas, ahí había cuadrillas y había gente que se dedicaban a eso, entiende esto a practicar, ese tipo de cosas, en todos los presidios pasa eso o en las cárceles en el Buen Pastor, la cárcel de mujeres, en los reformatorios juveniles, pasa eso en la ciudad de los niños.

Eso pasa en las penitenciarías eso es algo de nunca acabar.

¿Algo más que desea agregar?

No nada más pues agradecerles a todos y a usted también, mandarles un saludo a todos los hermanos nicaragüenses y desearles que Dios los bendiga a todo el pueblo nicaragüense, muy contento de poderle dar esta pequeña entrevista muchas bendiciones.

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